El Gobierno echó a un periodista brasileño crítico de Milei y le prohibió volver al país por cinco años
La Dirección Nacional de Migraciones canceló la residencia permanente de Rogério Tomaz Jr., vinculado al Partido de los Trabajadores de Lula da Silva.
El Gobierno nacional le prohibió ingresar a la Argentina durante cinco años a Rogério Tomaz Jr., un periodista y activista político brasileño que había protagonizado fuertes cruces en redes sociales con referentes libertarios y publicado críticas contra Javier Milei.
La medida se hizo efectiva el lunes 12 de octubre, cuando el ciudadano brasileño aterrizó en el Aeroparque Jorge Newbery para realizar entrevistas vinculadas con un libro sobre la gestión presidencial. Al presentarse ante los controles migratorios, las autoridades le comunicaron que su residencia permanente había sido cancelada y que no podía ingresar al territorio argentino.
La decisión administrativa había sido firmada el 5 de agosto por la Dirección Nacional de Migraciones, pero Tomaz Jr. aseguró que desconocía su existencia hasta el momento de llegar a Buenos Aires. Tras recibir la notificación, debió regresar a Brasil.
El episodio quedó atravesado por una controversia política: el brasileño había mantenido una disputa pública con Juan Pablo Carreira, conocido como Juan Doe, director de Comunicación Digital del Gobierno. Sin embargo, la resolución oficial no menciona esos enfrentamientos y fundamenta la cancelación de la residencia en cuestiones administrativas.
El argumento oficial: falta de permanencia y ausencia de arraigo
Desde el Gobierno sostuvieron que la medida no respondió a las opiniones políticas del periodista, sino al incumplimiento de las condiciones exigidas para conservar su residencia permanente.
Según la disposición de Migraciones, Tomaz Jr. permaneció apenas 153 días en la Argentina desde que obtuvo ese estatus, el 20 de enero de 2022. El organismo también señaló que no pudo verificar una actividad laboral en el país, estudios ni vínculos familiares que justificaran la continuidad de su residencia.
A esos elementos, fuentes oficiales sumaron otra observación: el brasileño no viviría en el domicilio que había declarado ante las autoridades migratorias.