La Argentina se opuso en la ONU al levantamiento del embargo estadounidense a Cuba
La resolución, presentada por el gobierno cubano, obtuvo 130 votos a favor, 17 en contra y 25 abstenciones.
La Argentina votó en contra de una resolución de la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) que reclama el levantamiento del embargo económico que Estados Unidos mantiene sobre Cuba desde 1960.
El canciller Pablo Quirno defendió la postura del gobierno de Javier Milei y cuestionó la situación política de la isla. “No hay libertad sin democracia, ni desarrollo económico sin respeto por la propiedad privada”, sostuvo el funcionario al justificar la decisión del Ejecutivo.
En ese sentido, el canciller destacó el incremento de los votos en contra de la resolución y consideró que el resultado “refleja un cambio significativo en el escenario internacional y reafirma el liderazgo de la Argentina en la defensa de la libertad y la democracia”.
“Cada vez más países de América Latina se suman a una posición que coloca la libertad, la democracia y los derechos individuales en el centro de la agenda regional”, agregó. Finalmente, reafirmó el compromiso argentino con esos principios y expresó su solidaridad con el pueblo cubano en su aspiración a vivir “en libertad, con instituciones democráticas y bajo el Estado de derecho”.
La Asamblea General de la ONU rechazó por trigésima cuarta vez el embargo económico estadounidense contra Cuba. La resolución, presentada por el gobierno cubano, obtuvo 130 votos a favor, 17 en contra y 25 abstenciones. Se trató del menor nivel de apoyo registrado en los últimos 20 años.
En América Latina, además de la Argentina, Colombia, Costa Rica, Ecuador y Paraguay votaron en contra de la iniciativa. Por su parte, Chile, República Dominicana, Honduras y Perú optaron por abstenerse.
El resultado contrasta con las votaciones de 2015 y 2017, cuando, durante el acercamiento diplomático entre La Habana y Washington impulsado por el entonces presidente estadounidense Barack Obama, la resolución consiguió 191 votos favorables y apenas dos en contra. En 2016, Estados Unidos se abstuvo por primera vez en una votación de este tipo.
El documento cuestiona las sanciones estadounidenses y sostiene que el embargo contradice principios de la Carta de las Naciones Unidas, como la igualdad soberana de los Estados, la no intervención en asuntos internos y la libertad de comercio y navegación.